La “FIESTA DE LOS CARGOS”.
 “Fiesta del Dios Chico” o “Del Niño Dios”. En Belerda, Don Pedro, Mendoreja y el Santuario de Tíscar.


La “Fiesta de los Cargos”. La “Fiesta del Dios Chico” o “Del Niño Dios”, se celebra en las pedanías de Tíscar, Don Pedro y Belerda. Es muy posible, que esta fiesta se remonte a principios del siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia. Así, un grupo de belerdeños y de otros caseríos de la zona, aprovechando su conocimiento de estas sierras, logran poner a la fuga a una patrulla del ejercito francés, con un tambor, banderas y disparos al aire. Esta festividad guarda una gran similitud con la celebrada en la localidad de Huesa el día de San Silvestre; posiblemente festejan el mismo hecho histórico.

El día 25 de diciembre a las 12 hs. comienzan los actos que duraran tres dias. Los “Cargos” recogen sus trajes militares (rojos y azules) y voltean la bandera, para dar comienzo a la fiesta; el “primer capitán” lleva bastón y habrá de dar el almuerzo del día; el “segundo capitán”, vestido de marino con gorra de plato, lleva bastón y se responsabiliza de sacar a la Virgen en procesión; el “abanderado”, voltea (lidia) la bandera incansable; el “guinche” lleva una lanza y persigue a la chiquillería con gran bullicio; el “cargo chico”, un niño/a habitualmente, con traje rojo y bastón; y por último el “tamborilero”, que no es cargo, toca su ruidoso instrumento con gran entusiasmo.

Al amanecer del día siguiente, comienza desde Belerda el ascenso de la comitiva hasta el Santuario (unos tres km.), pasando por las aldeas y cortijadas limítrofes. Lidian las banderas acompañados por el sonido del tambor, de puerta en puerta, donde serán agasajados con dulces, mantecados y roscos de baño caseros, acompañados  de un aguardiente que llaman “risol” o “gloria”, elaborado con manzanilla y té de sierra, hierbaluisa,  cáscara de naranja, agua y azúcar; dando como resultado un aguardiente seco, de dulce sabor.


Llegados al Santuario, al mediodía, tendrá lugar la procesión de la Virgen de Tíscar alrededor del Santuario, para acabar en la plaza volteando la bandera entre los repiques del tambor. De vuelta a Belerda pasando por Don Pedro y Mendoreja (Mindoreja), vuelven a ser agasajados, esta vez, con sabrosos aperitivos y embutidos, regados con vino de “esparteña” o “pistolo”. El segundo capitán invita a almorzar a todos los Cargos. Concluida esta, en la plazoleta de la fuente de Belerda, una persona de avanzada edad “experta en la fiesta” inicia la subasta de los Cargos para el próximo año. En esta, participan los vecinos de las diferentes pedanías de la zona, aunque pueden ser invitados a ella, los vecinos de Quesada, Huesa o Hinojares. Optar a uno de estos cargos es un privilegio y/o una promesa a la Virgen en ciertos casos; llegando a ofrecer por ellos, elevadas cantidades de dinero.


En la mañana del día 27, se entregan los Cargos a aquellos vecinos que ganaron la subasta, que serán los encargados de organizar la fiesta el año próximo.

Una fiesta, fruto de la tradición popular de nuestras tierras, con una fuerte carga histórica y religiosa.



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